Síndrome del déficit de autocuidado

Síndrome del déficit de autocuidado

Definición del diagnóstico enfermero NANDA-I

Estado en el cual un individuo experimenta un deterioro de la función motora o una función cognitiva, causando una disminución en la capacidad de realizar cada una de las cinco actividades de autocuidado.

Características definitorias

Mayores (debe estar presente un déficit en cada actividad)

Déficit de autocuidado: alimentación

  • Incapacidad (o falta de disposición) para:
    • Llevar comida del recipiente a la boca
    • Completar una comida
    • Colocar la comida en los utensilios
    • Manejar utensilios
    • Ingerir el alimento de una manera
    • socialmente aceptable
    • Abrir los recipientes
    • Levantar una taza o vaso
    • Preparar el alimentos para ingerirlo
    • Utilizar un dispositivo auxiliar

Déficits de autocuidado: baño (incluye la limpieza de todo el cuerpo, peinarse, cepillarse los dientes, cuidarse las uñas y la piel y aplicarse el maquillaje)

  • Incapacidad (o falta de voluntad) de:
    • Tener acceso al baño                                          
    • Secarse el cuerpo
    • Obtener los suministros para el baño                       
    • Obtener una fuente de agua
    • Lavarse el cuerpo                                                         
    • Regular el agua del baño

Déficit de autocuidado: vestido (ponerse la ropa normal o especial, no la ropa para acostarse)

  • Incapacidad o falta de voluntad de:
    • Elegir ropa o ponerse ropa en la parte Poner/quitar calcetines inferiores del cuerpo
    • Utilizar dispositivos de asistencia
    • Ponerse ropa en la parte superior del cuerpo
    • Uso de cierres
    • Abrocharse, desabrocharse la ropa
    • Ponerse las prendas de ropa necesarias
    • Obtener ropa
    • Mantener la apariencia a un nivel satisfactorio
    • Coger ropa Ponerse/quitarse los zapatos

Déficit de autocuidado: baño

  • Incapacidad o falta de disposición para:
    • Ir al inodoro o usar el orinal
    • Llevar a cabo una buena higiene
    • Manipular la ropa al ir al baño
    • Levantarse del inodoro o del orinal
    • Sentarse en un inodoro o en el orinal
    • Tirar de la cadena del inodoro o vaciar el orinal

Deficiencia de autocuidado: instrumentos

  • Dificultad para usar el teléfono
  • Dificultad para acceder a un medio de transporte
  • Dificultad para lavar o planchar la ropa
  • Dificultad para gestionar el dinero
  • Dificultad para preparar los alimentos
  • Dificultad con la gestión de los medicamentos
  • Dificultad con las compras

Factores relacionados

Fisiopatológicos

Relacionados con la falta de coordinación secundaria a (especificar)

Relacionados con espasticidad o flacidez secundaria a (especificar)

Relacionados con debilidad muscular secundaria a (especificar)

Relacionados con parálisis total o parcial secundaria a (especificar)

Relacionados con atrofia secundaria a (especificar)

Relacionados con contracturas musculares secundarias a (especificar)

Relacionados con trastornos visuales secundarios a (especificar)

Relacionados con falta de alguna extremidad o mal funcionamiento

Relacionados con la regresión a un estado de desarrollo anterior

Relacionados con conductas excesivamente ritualistas

Relacionados con déficits somatoformes (especificar)

Relacionados con el tratamiento

Relacionados con dispositivos externos (especificar: escayolas, entablillados, corsés, vías intravenosas [IV])

Relacionados con fatiga y dolor posoperatorio

Situacionales (personales, ambientales)

Relacionados con déficits cognitivos

Relacionados con la fatiga

Relacionados con el dolor

Relacionados con una disminución de la motivación

Relacionados con la confusión

Relacionados con ansiedad incapacitante

De maduración

Adulto anciano

Relacionados con disminución de la capacidad visual y motora, debilidad muscular

El autocuidado abarca las actividades necesarias para satisfacer las necesidades cotidianas, comúnmente conocidas como actividades de la vida diaria (AVD), que se aprenden con el tiempo y se convierten en hábitos para toda la vida. Las actividades de autocuidado incluyen no sólo lo que se tiene que hacer (higiene, baño, vestido, uso del inodoro, alimentación), sino también cuánto, cuándo, dónde, con quién y cómo (Miller, 2015).

En todas las personas, la amenaza o la realidad de un déficit de autocuidado provoca pánico. Muchas comunican que temen más perder la independencia que morir. Un déficit de autocuidado afecta el núcleo del autoconcepto y la autodeterminación. Por esta razón, los cuidados enfermeros centrados en el déficit de autocuidados no deberían orientarse no sólo a prestar los cuidados necesarios, sino en identificar las técnicas adaptativas que permitan que la persona logre el mayor grado de participación e independencia posible.

Alguna vez se usó el diagnóstico de Déficit total de autocuidado para describir la incapacidad de una persona para completar su alimentación, baño, uso del inodoro, vestido y aseo (Gordon, 1982). Al especificar “total” se trataba de describir a una persona con déficits en varias AVD. Lamentablemente, algunas veces su uso invita, según Magnan (1989, comunicación personal), a los “juicios preconcebidos acerca del estado de una persona y de las intervenciones enfermeras que se requieren”. Puede considerarse a la persona como en estado vegetativo, por lo que sólo se requieren cuidados mínimos. El Déficit total de autocuidado se ha eliminado porque su formulación no denota potencial para crecer o rehabilitarse.

Aquí se ha añadido el diagnóstico Síndrome de déficit de autocuidado (que actualmente no se encuentra en la lista de la NANDA-I) para describir a una persona con compromiso de la capacidad en las cinco actividades de autocuidado. En el caso de esta persona, la enfermera valora su grado de actividad en cada área e identifica el nivel de participación de que es capaz. El objetivo es mantener el funcionamiento actual, aumentar la participación y la independencia, o ambas. El hecho distintivo del síndrome es que aglutina los cinco déficits para favorecer agrupar las intervenciones según esté indicado, a la vez que permite intervenciones especializadas para un déficit específico.

El peligro de aplicar un diagnóstico de Déficit de autocuidado radica en la posibilidad de clasificar prematuramente a la persona como incapaz de ningún grado de participación, lo que elimina el enfoque en la rehabilitación. Es importante que la enfermera clasifique el nivel funcional de la persona para promover su independencia. Usar esta escala con los diagnósticos enfermeros (p. ej., Déficit de autocuidado: uso del inodoro 2 = ayuda mínima). También es necesario hacer una valoración continuada para identificar los cambios en la capacidad de la persona para participar en su autocuidado.

Objetivos NOC

Véase Déficit de autocuidado: baño, alimentación, vestido, uso del inodoro, o instrumental.

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La persona participará en las actividades de alimentarse, vestirse, usar el inodoro y bañarse, evidenciado por los siguientes indicadores (especificar lo que la persona puede desempeñar con ayuda y sin ella):

  • Identifica las preferencias en actividades de autocuidado (p. ej., tiempo, productos,ubicación).
  • Muestra la higiene óptima después de ayudarle con los cuidados.

Intervenciones NIC

Véase Déficit de autocuidado: alimentación, baño, vestido, uso del inodoro y/o instrumental.

Valorar los factores causales o contribuyentes

  • Véase factores relacionados.

Promover la participación óptima

  • Consultar con los fisioterapeutas para determinar el nivel actual de participación ypara establecer un plan.
  • Determinar las áreas en que puede haber una mayor participación en cada actividadde autocuidado.
  • Estudiar los objetivos de la persona y determinar lo que ella percibe como susnecesidades.
  • Comparar lo que la enfermera cree que son las necesidades y objetivos de la persona, y después trabajar para establecer objetivos mutuamente aceptables.
  • Dar a la persona el tiempo necesario para completar las actividades sin ayuda. Promover la independencia, pero ayudarle cuando no pueda desempeñar una actividad.

Promover la autoestima y la autodeterminación

  • Determinar las preferencias de
  • Horario.
  • Productos.
  • Métodos.
  • Selección de ropa.
  • Cortes de cabello.
  • Durante las actividades de autocuidado, dar opciones para elegir y preguntar las preferencias.
  • No centrarse en la discapacidad.
  • Elogiar los logros independientes.

Valorar la capacidad de la persona para participar en cada actividad de autocuidado (alimentación, vestido, baño, uso del inodoro)

  • Valorar con frecuencia su capacidad y revisar el código según sea apropiado.

Véanse las intervenciones de cada diagnóstico; déficit de autocuidado: alimentación, baño, vestido, uso del inodoro o instrumental, según esté indicado

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